Programa Calle

El Programa Calle tiene por objetivo que niñas, niños, adolescentes y jóvenes en situación de calle y alto riesgo vivan en entornos protectores, promoviendo que madres, padres, tutores y cuidadores practiquen una crianza respetuosa y positiva, consolidando redes de apoyo que contribuyen a mejorar su calidad de vida.

Promovemos el ejercicio de derechos de niñas, niños y adolescentes en situación de calle y alto riesgo para que sean reconocidos como ciudadanos, cuenten con identidad mediante la obtención de sus documentos (certificado de nacimiento y/o cédula de identidad) y ejerzan su derecho a la educación y la participación a través de la incidencia en políticas públicas de protección de la niñez a nivel municipal, departamental y gubernamental.

Asimismo, niñas, niños, adolescentes y jóvenes desarrollan y fortalecen habilidades para el cuidado de su salud, mientras adolescentes, jóvenes y familias mejoran sus ingresos mediante emprendimientos productivos y el fortalecimiento de habilidades para su inserción laboral.

Los participantes directos del proyecto son niñas, niños y adolescentes de 0 a 18 años y jóvenes de 19 a 25 años en situación de calle o alto riesgo social.

El trabajo se desarrolla mediante una metodología sistémica que inicia con el abordaje de niñas, niños, adolescentes y jóvenes para identificar sus intereses y necesidades, continúa con el abordaje familiar para comprender su estructura y dinámicas, e incorpora talleres con enfoque cognitivo-conductual orientados al desarrollo de habilidades sociales, el autocuidado y la prevención de situaciones de violencia. De manera complementaria, se trabaja con madres, padres y tutores en crianza positiva y respetuosa, fortaleciendo habilidades comunicativas y de convivencia familiar.

Durante 35 años de trabajo especializado, hemos acompañado a más de 16.500 niñas, niños, adolescentes y familias.

Historia de Edwin

Joaquin
Me llamo Joaquín y tenía 7 años cuando llegué a ALALAY en 1990, vivía solo en la calle, dormía en cartones y buscaba comida como podía, sentía miedo, frío y soledad. Pero ese año mi vida cambió. Claudia me recibió con una sonrisa y me dijo: “aquí vas a estar seguro”, en ALALAY volví a estudiar, aprendí a confiar, jugué por primera vez en una cancha de verdad y descubrí mi pasión: el deporte. Me cuidaron, me enseñaron disciplina y me dieron un hogar donde fui escuchado y valorado. Hoy soy profesor de educación física y árbitro FIFA. Cada vez que entro a una cancha, recuerdo de dónde vengo y agradezco a ALALAY por haber creído en mí cuando nadie más lo hizo, soy testimonio de que, con amor, oportunidades y guía, se puede salir adelante. Gracias, ALALAY, por cambiar mi destino.
Joaquin
Joaquin
Árbitro FIFA y Profesor de Educación Física

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